Muchos de los ejercicios que se expondrán en el taller nacen de la práctica de la compañía: Malayerba. Aquí, en este espacio se gesta una manera singular de relacionarnos con la disciplina teatral; algunas de nuestras obras han tenido la memoria como punto de partida, no solo en cuanto a la temática que tratan, sino también, en cuanto a la técnica que se emplea- «La razón blindada», «Jardín de Pulpos», «Pluma» y «Nuestra Señora de las Nubes» son obras que nacen entrelazadas con estos ejercicios.
Tal vez se deba a que el Malayerba, está integrado por actrices y actores de distintas procedencias y nacionalidades, o porque en un momento del proceso grupal nos vimos en la necesidad de crear un espacio teatral donde la técnica no hiciera tabla rasa de las identidades particulares del componente humano del grupo.
Lo cierto es que la creación teatral comenzó a situarse en un entrecruce de informaciones teatrales distintas, que no era otra cosa que la exploración de lo vivido por cada uno de nosotros; aparece entonces, una suerte de estética de las diferencias, donde cada obra es un universo que nos exige un periplo solitario a través de nuestras propias vivencias, condición para encontrarse con el compañero, con un sentido profundo de trabajo grupal.
Es difícil predecir hasta dónde podemos llegar por este camino y lo sabemos porque no sólo se trata de un entrenamiento para recordar lo vivido, también se trata de dotar de memoria a nuestras fantasías, a lo que puede ser y tal vez nunca sea, cómo si el teatro fuera el lugar natural para ensayar la vida.
Dictó el curso: Arístides Vargas